Descubra la verdadera magia de Zanzíbar, húndase en la tranquilidad de Chapwani Island.
En
la isla no hay más que cinco bandas, situados en la playa, para
un total de diez habitaciones. Cada habitación tiene un balconcito
privado y tumbonas en la playa, para poder tomar el sol cómodamente.
El agua necesaria para el consumo de los huéspedes es abastecida
por la isla de Zanzíbar, dado que en Chapwani no hay manantiales
de agua. Un gran calentador suministra agua caliente por la tarde y
por la noche.
Un potente generador de corriente (situado en el lado opuesto de la
isla, para que no moleste) suministra electricidad al complejo hasta
las doce de la noche. A partir de esa hora, para iluminar las habitaciones
es necesario hacer uso de linternas, que el complejo pone a disposición
de todos los huéspedes. Las tomas de corriente son de tipo europeo
continental (dos agujeros).
Las habitaciones están decoradas de manera sencilla, pero con
estilo: camas con dosel y mosquitero, ventilador, guardarropa y muebles
tradicionales de Zanzíbar. Una persiana protege de la luz del
sol, dejando entrar una brisa refrescante.
Las habitaciones no están dotadas de aire acondicionado, pero
es difícil que llegue a hacer tanto calor como para echarlo de
menos (a menudo, por la noche es preciso ponerse un jersey y dormir
tapados).