Descubra la verdadera magia de Zanzíbar, húndase en la tranquilidad de Chapwani Island.
La
isla de Chapwani está situada a poco más de una milla
de la costa, al nordeste de Stone Town. Se llega fácilmente desde
la capital, en menos de quince minutos de barco.
Chapwani es una isla coralina, cuyas dimensiones son de un quilómetro
de largo y cien metros de ancho. Sus ensenadas, sus playas de arena
y sus aguas cristalinas la convierten en un lugar perfecto para relajarse.
También hay un grupo de unos sesenta dik dik (pequeños
antílopes originarios de Zanzíbar), que se esconden durante
el día entre la espesa vegetación, para resguardarse del
calor, pero es posible verlos por la tarde y por la noche, dado que
están acostumbrados a la presencia humana en la isla.
Hace algunos meses, dos águilas llegaron a nuestra bella isla
y parece que han decidido quedarse a vivir en ella. Pescan en nuestra
costa y descansan a la sombra de un grande baobab.
Uno de los árboles del sur de la isla hospeda a una comunidad
de murciélagos insectívoros. Duermen colgados boca abajo,
durante el día, y vuelan durante la noche, contribuyendo de manera
importante a la eliminación de mosquitos y otros insectos molestos.
En la costa suroeste, un muro protege el pequeño y fascinante
cementerio de los marineros británicos. Es un bello lugar, de
valor histórico y de gran interés: los epitafios aluden
a batallas navales contra los árabes y al hundimiento de la nave
Pegasus.
Desde ahí, una larga playa de arena blanca y muy fina se extiende
quinientos metros, hasta el extremo norte de la isla. Es un sitio magnífico,
en el que es posible bañarse y nadar buena parte del día.
Cuando hay baja marea, la barrera de coral que rodea la isla sale a
la superficie, dejando a la vista muchas de sus fisuras y piscinas naturales
ricas de vida marina.
Al amanecer, grupos de diferentes tipos de pájaros se reúnen
en la punta norte de la isla. Es un espectáculo que, sin duda,
merece la pena, pues, además, es posible pasear tranquilamente
entre ellos. En la parte septentrional de la isla, existen dos pequeñas
bahías, ideales para pasar un día de playa en intimidad
y lejos de todo el mundo.
Al dirigirse hacia el restaurante desde el norte, se llega a una piscina
natural que se llena de agua fresca, cuando sube la marea, y que, cuando
ésta baja, se va vaciando poco a poco.
Varios pájaros se posan a menudo en los árboles que la
rodean, por lo que, rogamos a todos los huéspedes que la utilicen
lo menos posible en esos momentos, pues quisiéramos que esos
pájaros se establecieran en la isla de manera permanente.
Al caer la noche, la belleza de Chapwani se enriquece con la vista de
las luces de Stone Town y del cielo repleto de estrellas, que crean
una atmósfera inolvidable.